A comienzos del siglo XIX, los Estados Unidos emprendieron la construcción de pequeños barcos aparejados en goleta, llamados «schooner», obteniendo embarcaciones de gran maniobrabilidad y elegancia.
El Virginia se planeó en 1819 y se botó ese mismo año.
A comienzos del siglo XIX, los Estados Unidos emprendieron la construcción de pequeños barcos aparejados en goleta, llamados «schooner», obteniendo embarcaciones de gran maniobrabilidad y elegancia.
El Virginia se planeó en 1819 y se botó ese mismo año.